

Estimado Director:
Me cuentan que los celtistas, sobre todo los que viven fuera de Galicia, están muy contentos con el triunfo del Barcelona frente al Atlético de Madrid por 6 goles a uno. Y lo están, porque, gracias a esa circunstancia, se habla, estos días, del Celta a nivel nacional, para recordar que la mayor goleada que recibió el Atlético de Madrid fue a pies del Celta en el año 1954 y en Balaídos.
Dicen los celtistas que con esto se habla más del Celta que en las crónicas actuales de los partidos, ya que en las mismas, sólo reflejan las alineaciones, el árbitro y los goleadores del otro equipo, porque los goleadores del Celta apenas aparecen.
Así estamos, Sr. Director. Los ánimos del celtismo no cotizan al alza. Están igual que la Bolsa, a la baja.
Tanto es así que en los puestos de venta de periódicos se apilan los “posters” del Celta porque los compradores de prensa los rechazan. Sr. Director, no los quieren. Los encargados de los puestos de venta están sorprendidos.
Por cierto, un amigo oscense, es decir de Huesca, me llama y me comenta que D. A. Carlos Mouriño tampoco estuvo en el partido y las malas lenguas, son así Sr. Director, dicen que por eso Notario paró el penalti. Siguen insistiendo que el Presidente es cenizo.
Otros sin embargo, lanzan la idea que Notario detuvo el penalti porque siguió los consejos de D. Ricardo Barros que apareció por Huesca el domingo por la mañana y le indicó al bueno de Notario cómo se paran los penaltis. No olvide, Sr. Director, que D. Ricardo Barros por donde pasa va destilando sabiduría futbolística ya que por algo fue un fino y estilista jugador del Gondomar. Y a pesar de su sabiduría futbolística, reconocida más allá de las fronteras, se cuestiona su aportación al último proyecto Mouriño.
El viaje a Huesca les debió parecer complicado a los Consejeros del Celta pues sólo estuvo D. Ricardo Barros. ¿Por qué no iría Doña Carmen Avendaño?. Tiene que darse cuenta, Doña Carmen, que el estar al lado de D. Ricardo Barros en un partido, es asistir a clases magistrales de fútbol que a ella le vendrían muy bien.
Sr. Director, hay gente que tiene muy mala uva. Ahora me vienen con el cuento de que Doña Carmen Avendaño no alzó la voz contra los despidos de empleados del Celta, cuando D. Carlos le cogió afición al asunto. Dicen que hay empleados del Celta que lo pasaron muy mal, en todos los sentidos, y que a Doña Carmen Avendaño no se le encendió la vena solidaria con el desfavorecido de la que, al parecer, le gusta, bueno, le gustaba alardear. Parece ser que no dijo ni pío. Dicen que ahora cuando le hablan de La Internacional, ella cree que se refieren a las competiciones de fútbol Internacional.
¿Será verdad, Sr. Director? . Pues, lo será.
Saludos.
Manuel Galocha .
6-10-2008
Me cuentan que los celtistas, sobre todo los que viven fuera de Galicia, están muy contentos con el triunfo del Barcelona frente al Atlético de Madrid por 6 goles a uno. Y lo están, porque, gracias a esa circunstancia, se habla, estos días, del Celta a nivel nacional, para recordar que la mayor goleada que recibió el Atlético de Madrid fue a pies del Celta en el año 1954 y en Balaídos.
Dicen los celtistas que con esto se habla más del Celta que en las crónicas actuales de los partidos, ya que en las mismas, sólo reflejan las alineaciones, el árbitro y los goleadores del otro equipo, porque los goleadores del Celta apenas aparecen.
Así estamos, Sr. Director. Los ánimos del celtismo no cotizan al alza. Están igual que la Bolsa, a la baja.
Tanto es así que en los puestos de venta de periódicos se apilan los “posters” del Celta porque los compradores de prensa los rechazan. Sr. Director, no los quieren. Los encargados de los puestos de venta están sorprendidos.
Por cierto, un amigo oscense, es decir de Huesca, me llama y me comenta que D. A. Carlos Mouriño tampoco estuvo en el partido y las malas lenguas, son así Sr. Director, dicen que por eso Notario paró el penalti. Siguen insistiendo que el Presidente es cenizo.
Otros sin embargo, lanzan la idea que Notario detuvo el penalti porque siguió los consejos de D. Ricardo Barros que apareció por Huesca el domingo por la mañana y le indicó al bueno de Notario cómo se paran los penaltis. No olvide, Sr. Director, que D. Ricardo Barros por donde pasa va destilando sabiduría futbolística ya que por algo fue un fino y estilista jugador del Gondomar. Y a pesar de su sabiduría futbolística, reconocida más allá de las fronteras, se cuestiona su aportación al último proyecto Mouriño.
El viaje a Huesca les debió parecer complicado a los Consejeros del Celta pues sólo estuvo D. Ricardo Barros. ¿Por qué no iría Doña Carmen Avendaño?. Tiene que darse cuenta, Doña Carmen, que el estar al lado de D. Ricardo Barros en un partido, es asistir a clases magistrales de fútbol que a ella le vendrían muy bien.
Sr. Director, hay gente que tiene muy mala uva. Ahora me vienen con el cuento de que Doña Carmen Avendaño no alzó la voz contra los despidos de empleados del Celta, cuando D. Carlos le cogió afición al asunto. Dicen que hay empleados del Celta que lo pasaron muy mal, en todos los sentidos, y que a Doña Carmen Avendaño no se le encendió la vena solidaria con el desfavorecido de la que, al parecer, le gusta, bueno, le gustaba alardear. Parece ser que no dijo ni pío. Dicen que ahora cuando le hablan de La Internacional, ella cree que se refieren a las competiciones de fútbol Internacional.
¿Será verdad, Sr. Director? . Pues, lo será.
Saludos.
Manuel Galocha .
6-10-2008