MARIN .- El armador restó importancia al caso. Pero para Aetinape, podríamos estar ante una represalia. El caso es que el "Bahía de Portosanto" de nuevo está en el ojo de las autoridades mauritanas. Este arrastrero, de 28 metros de eslora que captura merluza negra en este caladero africano, se encuentra retenido en el puerto de Nuadibú. Las autoridades mauritanas retuvieron hoy al arrastrero gallego 'Bahía de Portosanto' a poco más de 15 días de que fuese liberado sin cargos por el Gobierno de este país, una circunstancia que llevó al presidente de la Asociación de Armadores de Marín (Pontevedra), Andrés Guiancé, a vincular el incidente con el problema vivido en septiembre por el mismo barco.Este buque también se había visto involucrado, en diciembre del año pasado, en un supuesto choque con un cayuco que culminó con la detención del barco para aclarar las circunstancias del incidente.
Durante esta tarde, fue el presidente de la Asociación Española de Titulados Náutico-pesqueros (Aetinape), Manuel Muñiz, quien explicó que la retención del buque 'Bahía de Portosanto', en Mauritania, podría ser una "represalia" de las autoridades del país africano después de que el arrastrero gallego, con base en Marín (Pontevedra) fuera liberado "sin cargos" el pasado 14 de septiembre. Para Muñiz es muy de lamentar la "inseguridad" en la que desarrollan su trabajo las tripulaciones de los buques que faenan en este caladero e instó a la Unión Europea a tomar de verdad y de una vez y por todas medidas que tengan en cuenta el "incumplimiento" de las condiciones del acuerdo pesquero con Mauritania.
De otro lado, desde Marín, Santiago Iglesias Carballa, armador del 'Bahía de Portosanto', trasladó a la agencia Europa Press su intención de "ignorar hoy" a las autoridades mauritanas al sostener que los incidentes protagonizados por los militares de este país en el buque "no son demasiado graves" dado que, por el momento, se centraron en registrar la embarcación.
Iglesias Carballa relató que las autoridades mauritanas paralizaron la embarcación por superar el número de tripulantes establecido en la licencia emitida por la Unión Europea en 2002. Iglesias Carballa reconoció que la tripulación del buque asciende a 14 tripulantes, de los que ocho son mauritanos y seis gallegos. El armador atribuyó el desajuste respecto a la cifra fijada en la licencia a una "equivocación de Bruselas" y rechazó dar mayor relevancia a este incidente por el momento.
Iglesias Carballa relató que las autoridades mauritanas paralizaron la embarcación por superar el número de tripulantes establecido en la licencia emitida por la Unión Europea en 2002. Iglesias Carballa reconoció que la tripulación del buque asciende a 14 tripulantes, de los que ocho son mauritanos y seis gallegos. El armador atribuyó el desajuste respecto a la cifra fijada en la licencia a una "equivocación de Bruselas" y rechazó dar mayor relevancia a este incidente por el momento.