Cuando la campaña electoral estaba en plena intensidad, el buen hombre que acabará en unos días siendo presidente de la Xunta, prometió : “la supresión del tributo de matriculación, por lo menos durante dos años; el apoyo y subvención de 1.000 euros por cada coche que se compre, tanto industrial como turismo, y de 500 si es de segunda mano; y la exención de una parte importante de las cuotas de la seguridad social a las empresas a fabricantes, industrias auxiliares y concesionarios”.
Ahora, a poquísimas fechas de tomar el poder, los allegados del presidente Feijoo dicen que así se prometió, pero..."Los informes sobre el estado de cuentas que nos ha facilitado la Xunta saliente están incompletos y poco detallados. Hasta que tengamos más información sobre los fondos disponibles es difícil saber cuáles y en qué cuantía se podrán conceder ayudas".
Una vez más se cumple lo de que una cosa es predicar y otra dar trigo.
Y como estas promesas, veremos cuantas más... Es cuestión de tiempo.
XAVIER BOSCH