17 junio 2009

Las cartas de Manuel Galocha

El Celta y su directora (hija del presidente Mouriño) fueron demandados por presunto acoso laboral y atentado contra los derechos fundamentales. Resultado : acabaron indemnizando con 70.000 euros a la presunta víctima, el director de la Fundación Celta de Vigo... Otro caso más para que los deleznables censores de los medios de comunicación apliquen ahora el consabido silencio mediático que da por bueno todo lo que sucede en el Celta. A la ciudadanía deportiva le quedan, como en los tiempos de Radio Pirenaica y el Ruedo Ibérico, ya solo alternativas como MORRAZO-TRIBUNA...














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¿Fue acosado el apuesto director de
la Fundación Celta por la osada hija
del Presidente Mouriño...?

Estimado Director:

Aparece esta vez, en la tertulia del café, en la céntrica cafetería de Vigo, la señora de Matamá con una noticia que, según ella, es muy fresca y reciente. Dice saber que en el Juzgado de lo Social nº 5 de los de Vigo, tuvo lugar un acto de conciliación entre el Celta y el Director de la Fundación del Celta, mejor dicho exdirector, por el que el Celta le abonará, en concepto de indemnización, la cantidad de 70.000.- euros al llamado Víctor Fernández.
Cuenta la señora de Matamá que esta conciliación es consecuencia de la demanda presentada, por el Director de la Fundación contra Marian Mouriño, como se sabe hija de Carlos Mouriño Atanes, todavía Presidente del Celta, por presunto acoso laboral y atentado contra los derechos fundamentales de la persona y, subsidiariamente, contra el Celta y la Fundación.
Sr. Director, no se por qué, ahora, se me viene a la memoria aquel dicho “que de tal palo tal astilla”. En este caso, creo que la alumna aventaja al profesor.
Sr. Director, ¿se acuerda del alarde informativo que se montó cuando, decían que un empleado del Celta había, presuntamente, sustraído ropa de la tienda del Celta?. No se, pero temo no equivocarme, si le digo que de esta demanda por acoso laboral no se va a decir nada de nada. El general mandó callar. Uno era un simple empleado de la época anterior y Marian Mouriño es hija de papá. ¡Qué miedo!.

El jubilado de Citröen, al escuchar la noticia aportada por la señora de Matamá, se preguntó qué más puede ocurrir en el Celta para que el Presidente, si tiene un mínimo de vergüenza torera, no busque una salida para él y de toda su familia. El jubilado de Citröen está convencido que en Vigo hay personas que pueden gestionar de otra manera más positiva el Celta.
El jubilado dice saber que la Fundación del Celta, prácticamente no funciona. Hay empleados de baja por enfermedad. Los ingresos no dan para pagar a las categorías inferiores. El Museo del Celta está como cerrado. Y todo ello, es al parecer obra de la licenciada por Tampa, Marian Mouriño, que desde que ejerce como capataz en el Celta, quitando aquello de los amuletos, sus ideas son reconocidas por la brillantez que atesoran y el rendimiento que dan; tanto es así, que la Fundación, prácticamente no existe.

El abogado de la tertulia, ante la información de que el Celta va a abonar una indemnización -la enésima- de 70.000 euros, se pregunta dónde están los administradores concursales. Y se sigue preguntando dónde están los administradores concursales -para dar una rueda de prensa e informar a todo el mundo- en el asunto de la minuta del despacho “Garrigues”, por la que el Celta -según Piñeiro y cía- ha de abonar la cantidad de 253.000 euros.
Al parecer, se hace estas preguntas porque los administradores concúrsales, en su informe de 10 de noviembre de 2008, decían que “valoraban muy positivamente, de cara a la viabilidad futura del club, la política de contención de gastos adoptada por el actual consejo de administración”.
No parece casar muy bien esta afirmación con que las liquidaciones de los presupuestos arrojen un déficit importante. ¿Seguirán pensando los mismo los administradores concursales?.
El abogado insiste, una tertulia más, que, en el informe de los administradores concursales, hay afirmaciones, datos y silencios que entiende que no se entienden.

Para el empleado de la Zona Franca, la mejor imagen que define al Celta que Mouriño y familia montaron, es el partido jugado el sábado pasado en Sevilla. El Celta jugó el partido en la ciudad deportiva del Sevilla, cuando las visitas del Celta a Sevilla siempre eran para jugar en el Sánchez Pizjuan o en el Manuel Ruiz de Lopera.
Tan poco se considera, ahora, al Celta en el fútbol español, que lo mandan a jugar a una ciudad deportiva. Además, es tan grande el entusiasmo que despierta hoy día el Celta, que al partido acudieron, solamente, 150 personas.
Este es el Celta que Mouriño y familia construyeron.
Por ello, una vez más, alguien en la tertulia exclamó : ¡ Viva Pancho Villa!
Sr. Director, ¿estaría equivocado el celtista que gritase : Mouriño y familia… ¿por qué tenemos que aguantaros?.
Saludos.
Manuel Galocha. 15 -6 2009
(imagen-ilustración : actualicese.com)