VIGO/PONTEVEDRA (MORRAZO-tribuna) .-El centrocampista celeste Óscar Díaz subrayó esta mañana tras el entrenamiento que “no pienso en el empate la verdad, solo pienso en ganar y salvarnos. Ya vale de sufrir todo el año, lo que hay que pensar, en lo que estamos pensando todo el equipo, que estamos muy metidos en el partido, es en la victoria, no vale otra cosa”. El madrileño añadió que “nos hemos mentalizado muy bien y cada día que estamos más cerca del partido estamos más metidos, con ganas de que llegue y salvar esto ya, que se vayan los fantasmas y no vuelvan nunca más”.
“Creo que quien gane este partido es el que se salvará. Es un rival directo, la afición va a estar volcada y va a estar todo perfecto para que el Celta se quede en Segunda un año más”, afirmó Óscar Díaz, quien, preguntado sobre si empate sería un mal menor, aseguró que “no pienso en el empate la verdad, solo pienso en ganar y salvarnos. Ya vale de sufrir todo el año, lo que hay que pensar, en lo que estamos pensando todo el equipo, que estamos muy metidos en el partido, es en la victoria, no vale otra cosa”.
Al madrileño le plantearon también que tanto él como David pueden afrontar sus últimos partidos como celestes: “Los dos estamos en la misma situación. Los dos veníamos a hacer una campaña buena pero se han torcido las cosas y ahora lo que queremos es participar en los partidos que quedan, que el Celta se salve y dejar un buen recuerdo si se puede”.
El madrileño apuntó que tiene “un buen recuerdo” del partido de la primera vuelta: “Ganamos 1-2 y parecía que íbamos a conseguir algo. Ganamos y, ya que hemos demostrado que podemos hacerlo en su campo, aquí en Balaídos con nuestra afición y sabiendo lo que nos jugamos podemos ganarles también”.
Al interior celeste también le preguntaron si pensó estos días en las dos jugadas que protagonizó en el partido contra el Hércules la semana pasada: “La verdad es que sí, íbamos empatados a dos goles y podríamos haber ganado. Tuve dos oportunidades y las fallé. Está claro que está olvidado, es agua pasada y el sábado tenemos un partido que creo que es el más importante de la temporada y ahí es donde no se puede fallar”.
En cuanto a su futuro, admitió que ampliar la cesión es complicado: “Después de un año así está difícil, pero se aprenden cosas, tanto de las buenas cosas como de las malas creo que siempre te llevas algo positivo. De todos modos todavía no me han comentado nada, supongo que estarán esperando a planificar un poco el año que viene. Cuando me tengan que llamar me llamarán”.
Destacó la importancia del papel de la afición para este encuentro ante el Alavés: “Lo importante es que la afición en estos momentos difíciles de la temporada venga al campo, cuanta más gente venga a animarnos mucho mejor”.
“Nosotros nos hemos mentalizado muy bien y cada día que estamos más cerca del partido estamos más metidos, con ganas de que llegue y salvar esto ya, que se vayan los fantasmas y no vuelvan nunca más”, comentó Óscar Díaz.
Recordó que “el Hércules se jugaba el ascenso, les plantamos cara y fuimos superiores. Si somos superiores en el Rico Pérez, con su afición, que eran veinte mil, podemos ser superiores aquí. Siempre estamos diciendo lo mismo pero es que tenemos muchas ganas de que llegue el sábado y demostrarlo ya. Ojala que salga todo bien, ganemos y todos estemos contentos”.
Por último, cuestionado por el papel de los árbitros dijo que “por favor no me menciones los árbitros, porque cada vez que decimos algo de ellos al final pasa algo. El árbitro que haga su trabajo que nosotros haremos el nuestro”.