17 junio 2009

Regresa el presidente-showman

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Pontevedra-Vigo (MORRAZO-TRIBUNA).- Ha regresado en plenitud. El ascenso a Segunda B de "su" Compostela lo ha envalentonado. Caneda ya está de nuevo ahí, en forma, a su aire, gustándose...
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Entre la espalda y la pared
Caneda regresa a Segunda B con el Compos
y vuelve a ser referencia en Santiago

Días pasados, El PAÍS (Edición Gallega) publicó un reportaje sobre Caneda con motivo del ascenso del Compostela a Segunda B, os dejamos aquí algunas de sus manifestaciones que entendemos no tienen desperdicio.
"En cinco años volveremos a Primera y el que me llame loco es su problema".
"Desde 2006, el Compostela me ha costado unos 270.000 euros, pero quiero que la gente se ilusione. La próxima temporada tendremos un presupuesto de medio millón de euros, pero no gastaremos todo y el objetivo aún así será el ascenso". El Pontevedra, por ejemplo, se quedó este año en mitad de la tabla con casi dos millones. "Me daría vergüenza estar 30 años para subir a Segunda y bajar al año siguiente", espeta.

"Con lo que gasta el Madrid" , asegura, "yo sería campeón 20 años seguidos, lo que pasa es que la gente no conoce el oficio por buenos futbolistas que hayan sido". Y deja claro que todos los fichajes del gran Compostela fueron cosa suya, que ejercía de presidente y de secretario técnico y que seguirá haciéndolo por más que ahora tenga un director deportivo en el club: "Es mi primo y lo consensuamos todo".
El periodista puntualiza: Por ahora el Compostela acaba de llegar a Segunda B, lo que no es poco para un club que en 2004 entró en proceso de liquidación y descendió dos categorías de golpe, a Tercera deportivamente y a Regional por impagos.
Por último, el periodista concluye con las "peculiares patadas al Diccionario" de este señor. Tuvo un rififí con Fernando Vázquez, acusó a sus jugadores de salir al campo amerdentados, reclamó que le creyeran a pies juntitos, pidió que pagaran la cápsula de rescisión y que nadie se rascase las vestiduras. Llegó a reclamar, sin éxito, que era mejor que no se iniciaran las hostialidades.
"Tengo la diplomacia que quiero, lo que pasa es que no me gusta usarla y sé perfectamente cómo hablo. ¿Por qué no voy a poder decir que estoy entre la espalda y la pared si es cierto que hay espacio entre la espalda y la pared?", pregunta.