13 diciembre 2008

MOS : Arévalo ya es alcaldesa tras salir del Pleno en volandas junto a sus compañeros en los carricoches de la Guardia Civil

VIGO/PONTEVEDRA (MORRAZO-tribuna).- No fue, por parte de unos y de otros, más que el grave y bronco show esperado. La lamentable trifulca de todos los plenos en que una moción de censura se somete a debate. Aquí, allá y acullá...El que está en el poder se resiste a soltarlo. La mamandurria encanta, sin duda...tanto al que la disfruta como al que quiere disfrutarla. Y el que va a tomar el poder está ansioso por revestirse de autoridad y decir aquí mando yo. Aunque sea al precio de llevar por compañero de viaje a un exiliado de los que venían mandando. De tránsfugas, saltimbanquis, odios y rencores entre dos mujeres que no se tragan y quítate tu que me pongo yo, puede ir la historia de Mos en este viernes gris, con amenaza de temporal -meteorológico- otra vez, de indudable galerna política bien presente. Pasen y lean en MORRAZO-tribuna...

La popular Nidia Arévalo es la nueva alcaldesa del municipio de Mos tras prosperar hoy la moción de censura contra la regidora, María Jesús Escudero (PSdeG), que hasta ahora gobernaba -últimamente en minoría- el municipio en coalición con el BNG.
Arévalo juró su cargo como nueva regidora de Mos, después de una sesión plenaria que culminó con la votación de la moción de censura que desbanca de la alcaldía a la socialista María Jesús Escudero. Así, los votos de los cinco concejales socialistas más los tres ediles del BNG no fueron suficientes para frenar la moción, aprobada con los ocho votos del PP y el del exiliado socialista Gerardo Alonso.
El líder municipal del BN, Martínez Ojea calificó la moción censura de "asalto frontal a la democracia" y señaló que era comparable con "el golpe de Estado del 36", y recriminó de este modo a Gerardo Alonso que "pasará sin duda alguna a la historia de Mos como un tránsfuga con falta de ética y dignidad".
Nidia Arévalo, nueva alcaldesa, tras jurar su cargo y en declaraciones a los medios de comunicación, justificó la presentación de la moción de censura por el "auténtico y bien sabido desgobierno" de Mos y para dar "auténtica estabilidad, cosa que no existía ni por un asomo" a la Administración local. La nueva alcaldesa confirmó que el exiliado socialista Gerardo Alonso tendrá responsabilidades en el nuevo Gobierno.
En cuanto a las acusaciones habidas al inicio del Pleno, de haber contratado a un grupo de "matones", la nueva alcaldesa reconoció que el PP contrató una empresa de seguridad privada porque ni la alcaldesa Escudero ni la Subdelegación del Gobierno "contestaron a las peticiones reiteradas que hicimos demandando protección de las Fuerzas de seguridad".
La sesión tuvo lugar en el salón de actos del Centro de Desarrollo Local de Mos, donde se dieron cita apelotonados unos 300 vecinos, y se desarrolló en un clima de gran tensión e indudable violencia verbal y física por momentos, donde no faltaron abucheos y gritos de los presentes, la mayoría de ellos, acusando a Gerardo Alonso de "vendido, corrupto y traidor", mientras denunciaban que el PP "compró a Gerardo pero no puede comprar al pueblo". De hecho, tanto Alonso como los ediles populares tuvieron que abandonar el Centro en vehículos de la Guardia Civil y escoltados por antidisturbios.
Los ediles del PP y el ex-socialista Gerardo Alonso llegaron al local a primera hora de la mañana. Posteriormente los miembros del hasta ahora Ejecutivo local accedieron al interior del edificio entre gritos a favor de su gobierno. Minutos antes de que el público entrara a la sala plenaria, se vivieron momentos de tensión con gritos de ''¡Matones fuera¡'', en alusión a la treintena de agentes privados de seguridad contratados por los populares, además del ostensible lanzamiento de bombas fétidas que apestaron el lugar.
A la llegada de los concejales socialistas y nacionalistas a la sala plenaria, el portavoz del BNG, Xosé Manuel Martínez Ojea, recriminó al ex edil socialista y tránsfuga Alonso que participase en el Gobierno local de Mos ''por la puerta de atrás''.
En el salón plenario sólo había dos policías locales que no pudieron contener a la gente congregada que no paraba de gritar "¡Manos arriba, esto es un atraco!", "¡Fascistas!". El pleno extraordinario comenzó finalmente pasadas las 12:00horas, pero con varios escándalos e interrupciones de modo que los portavoces tanto del bipartito (socialistas y nacionalistas) como del PPdeG apenas podían intervenir.