El Celta solamente ha ganado uno de los últimos diecisiete partidos... ¡si esto pasase con don Horacio, le quemaban vivo!
VIGO (RAUL COIMBRA / NATURALES) .- El estado de pasotismo al que han llegado los no muchos seguidores que al Celta le quedan, volvió a quedar patente este sábado, en Balaídos, cuando el equipo celeste volvió a protagonizar uno de sus ya consustanciales y habituales ridículos, perdiendo ante Las Palmas.
LA PANCARTITA
Ya era estúpido ver una pancarta metiéndose con los árbitros colgada en el estadio -y retirada después, lo que el árbitro consignó en acta-. ¡Hay que ser zafios para -desde los que mandan- con su tolerancia a eso, cooperar a una tontería de ese calibre!.
Primero : el Celta está como está porque tiene un presidente y unos dirigentes que han demostrado una incapacidad total para dirigir un equipo de fútbol. No le demos vueltas : el mejor sitio donde podían estar es en su casa y no dando estas amarguras a lo que queda del Celtismo.
Segundo : el equipo es víctima de sus errores, continuados y enormes, y apenas en nada de los errores arbitrales, si sumamos toda la temporada.
Y TERCERO : andar ahora que faltan pocos partidos y el equipo está como está, con la pancartita del tiro la piedra y escondo la mano, es un gravísimo error porque a lo único que puede llevar es a soliviantar a los de negro y que -dado su corporativismo- al final acaben jorobándote de verdad. A los árbitros, cuanto más se les ignore, mejor... ¡Pero qué sabe de esto el señor Mouriño...!. Jamás debió permitirse la exhibición de una pancarta así. ¡Menudo funcionamiento tiene la organización del Celta!.
EL TIMO DE LA ESTAMPITA
Lo del Celta este sábado, perdiendo y haciendo el ridículo ante Las Palmas, fue como el timo de la estampita. Se pasaron toda la semana sus jugadores y su entrenador contándonos el cuento de que por fin estaban unidos, sacrificados, solidarios, jugando como un todo y que después de la exhibición de sufrimiento en San Sebastián todo había cambiado y que se iban a comer al Las Palmas... era un cuento chino.
En medio de todo eso, el show de los "Mouriño´s" en los jardines del palacete de la plaza de España, contando el mismo cuento, diciendo que felicitaba a los jugadores por lo de San Sebastián y que ahora ya venía lo bueno, tal y cual... La fotito con el entrenador y unos cuantos jugadores; las sonrisitas y el montaje cara a la galería, con la mini-pancartita de no sé que unión... que sonaba a obra de teatro descarada, como tantas y tantas que ha presentado este inefable presidente que, al final, han venido a ser lamentables cuentos chinos...
Por eso y por mucho más y porque la realidad es que el equipo del Celta futbolísticamente está podrido y que ni los propios jugadores se creen las charletas que dan a los periodistas, a través de los cuales están engañando lastimosamente a los aficionados... por todo eso y más, lo de este sábado suena a timo de la estampita y es otra estocada más que hará huir del estadio a otros cientos de aficionados más de los bien pocos miles que quedan.
Pero Mouriño no dimite. No se va. Jamás ha pensado en hacerlo. Sus amagos han sido cara a la galería y como parte de su plan para que sus interlocutores en sus negociaciones ablandasen. Si desapareciese del Celta, ¿dónde se iba a entretener su hija con lo que le gusta el mando aquí mando allá?; ¿donde iba a figurar el... por mucho salir en las páginas de remitidos del Hola!?.
Mouriño no se va. Y mientras el Celta siga en Segunda -y este hombre advierte que es posible que lo esté varios anos- y este siga siendo presidente, va a ser imposible que renazca el Celtismo. El lo desguazó y ahora aún pretende que le hagan caso y como corderitos vuelvan todos los aficionados al redil. No entiende que es el pastor quien debe irse, quien debe marchar para que los corderitos, de manos de alguien más válido para esto, de alguien que no tenga tres años encima llenos de promesas incumplidas, de errores muy graves, de torpezas enormes...vuelvan por fin a una auténtica casa de todos y no a una finca particular... Pero como la entidad es suya, la compró en su día como el que compra un coche, vete tu a verle y dile que se marche... ¡ja,ja!.
Una cosa si está clara : si en vez de este paisano, este fin de semana -tras el enésimo fracaso- estuviese al frente del Celta aquel Horacio que el don Carlos ha presentado como poco menos que el espíritu del mal... los pocos aficionados que quedan le llevarían poco menos que a la horca en la plaza pública. Es así de triste : y así hay que decirlo.
La gran virtud de la gestión de Mouriño es que desguazó a la Afición, la aburrió hasta el no va más y...los pocos que quedan están absolutamente narcotizados, atrofiados, insensibles. Si el Celta descendiese a Segunda B -cosa que no va a pasar porque el Alavés hace tiempo que compró caja y alquiló sala de velación en la funeraria- tampoco pasaría nada, Mouriño no escucharía apenas música de viento... Nada. Simplemente -y no quiere darse cuenta- porque con el, el Celtismo ya hace tiempo que se ha borrado -en su mayor parte- de esto de ir a Balaídos y sufrir con el Celta.
No se puede hacer peor. La gestión deportiva -de la cual depende en un club de fútbol todo lo demás- es sencillamente impresentable, nefasta, de salir corriendo... Pero este hombre no solo no se va, sino que encima -visto el show del otro día en los jardines de Plaza de España- aún pretende que le rían las gracias.
EL PARTIDO
0 - Celta: Falcón; Edu Moya, Rubén, Peña, Jordi (Trashorras, min. 30), Roberto Lago, Jonathan Vila, Renan, oscar Díaz (Joselu, min. 50), David (Rosada, min. 73) y Ghilas.
1 - Las Palmas: Santamaría; Juanpa, David García, Samuel, Dani López, Miguel García, Darino, Naucet (David González, min. 91), Jorge (Saúl, min. 82), Pablo (Pitu, min. 86) y Marcos Marquez.
Gol: 0-1, min. 75: Marcos Márquez, de penalti.
Arbitró Pedro Jesús Pérez Montero, del colegio andaluz. Expulsó con tarjeta roja a Peña, min. 75, y sacó la amarilla a los locales Jordi y David, y a los visitantes Fino, Miguel García y David González.
Incidencias: Partido de la jornada 36 de segunda división, disputado en Balaídos, con la presencia de 6.380 espectadores según mandó informar la hija del Presidente.
MOURIÑO REZA...
Mouriño y compañía se pasaron este domingo rezando para que el Alavés no resucitase en Tarragona. No era para menos pues cuando terminó el partido hubo que oir esto : «Tenemos que cruzar los dedos y rezar para que el Alavés pierda y podamos seguir manteniendo los seis puntos de distancia». La frase de Roberto Trashorras demuestra el nivel de preocupación que se respira en el vestuario celeste con la amenaza del descenso, como destacan este domingo dos diarios.
UNA AUTENTICA EMPANADA
Para el cronista Víctor, de La Voz de Galicia, lo del Celta es impresentable : "Una empanada táctica y de juego. El Celta varió de sistema a la media hora de encuentro pero no recuperó el control y terminó desorientado sobre el campo".
Mouriño está encantado con el entrenador que tiene : un auténtico aprendiz. Pero el lo jalea como hizo el otro día en el show de los jardines. Los resultados a la vista están : La racha de Eusebio desde que se hizo cargo del Celta no puede valorarse de forma nada positiva. El equipo vigués ha sumado ocho de los treinta puntos en juego desde que el vallisoletano llegó a Vigo. Solo ha ganado uno de los diez partidos que ha dirigido y fue por la mínima (1-0) ante el Córdoba. Ha perdido en cuatro ocasiones. Además de la derrota de ayer también cayó por 0-1 con el Huesca en su debut, por 2-1 en Salamanca y 4-1 ante el Rayo Vallecano. Si la serie de Eusebio es para echarse a temblar, no lo es menos la del Celta en global. De los últimos diecisiete partidos ha ganado solo uno. Necesita un par de victorias, como mínimo para eludir el descenso, pero con este ritmo de puntuación, no parece fácil. Esto se podía leer este domingo en un periódico que pone los números encima de la mesa. Y contra esa realidad no valen los cuentos chinos del presidente...
LA OPINION DE SACRISTÁN
Esto es lo que dijo al final del partido el entrenador aprendiz del Celta : «Teníamos la posibilidad de dar un paso grande y una vez más no lo hemos conseguido. Hay que levantarse otra vez. Sé que cuesta mucho pero hay que intentar volver a la dinámica de la semana pasada. Es una pena que no la hayamos podido continuar. Todos creíamos que estábamos ya en la línea buena pero no lo hemos conseguido», comentó el entrenador céltico. A la hora de justificar los cambios que había realizado, y en especial, el que hizo a la media hora de juego dijo que «no teníamos el control del partido e intuía que en esa dinámica era difícil cambiar la situación. Teniendo el control podíamos tener más seguridad. Lo hemos conseguido pero no ha sido suficiente».
LO QUE EN RESUMEN FUE EL PARTIDO
Lo explica mejor que nadie Javier Peña, crítico de As, cuando dice que "Cierto es que los rivales del Celta suelen beneficiarse de los muchos lastres gallegos. Uno de ellos tiene nombre y apellidos. Se llama Juan Manuel Peña y ha conseguido cometer dos penaltis y que lo expulsen dos veces en apenas una semana. La machada debe ser de Guinness, ¿no?. La realidad es que el boliviano se ha pasado dos temporadas en Vigo y sólo ha demostrado poseer extraordinarias virtudes como malencarado y grosero con la Prensa. En cambio, de jugar al fútbol, más bien poco. Por fortuna, dentro de seis semanas terminará su contrato con el Celta y no le van a renovar. Un alivio".
En resumidas cuentas, el encuentro de ayer fue un horror entre dos equipos que demostraron con creces por qué están ahí abajo. Completamente romos en ataque, sólo una acción fortuita podía romper el partido. Posiblemente este planteamiento beneficiaba más a Las Palmas, que jugaba con la progresiva desesperación del Celta a su favor.