19 abril 2009

Los socialistas arremeten contra el nuevo gobierno de la Xunta : "es una vuelta al pasado" fraguista

Para el PSOE, el nuevo gobierno de la Xunta es toida una vuelta al pasado, con cargos de confianza de la etapa Fraga. De paso, condenan el nombramiento del ingeniero Agustín Hernández como superconselleiro. Una polémica, en todo caso, que ya era previsible.

VIGO/PONTEVEDRA (MORRAZO-tribuna) .- Los socialistas estiman en su valoración de este domingo que el nuevo Gobierno gallego supone una «vuelta al pasado», ya que varios de sus miembros han tenido responsabilidades en el Ejecutivo de Manuel Fraga, mientras lamentan también el nombramiento de Agustín Hernández como titular de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio.
En declaraciones a la agencia EFE, el ex conselleiro de Trabajo y presidente de la gestora del PSdeG, Ricardo Varela, destacó que varios miembros del nuevo Ejecutivo han sido parte notable de las estructuras de gobierno en la Xunta por parte de Manuel Fraga.
Varela lamentó ensenguida el nombramiento de Hernández, a quien la Xunta anterior abrió expediente para dilucidar si ha incurrido en incompatibilidades por haber adjudicado una carretera cuando era miembro de la Xunta a una empresa en la que luego trabajó : "el nuevo conselleiro está «cuestionado en lo ético y en lo político y existen dudas razonables sobre su gestión".
Por su parte, el portavoz parlamentario del PSdeG, Xaquín Fernández Leiceaga, deseó «los mayores éxitos» al ejecutivo nombrado por Núñez Feijóo, pero lamentó que su composición suponga el «retorno al pasado más conservador».
En nota de prensa, Leicega también critica que el nuevo presidente haya optado por «recuperar a los responsables de un Ejecutivo que quedó atrás», lo que supone que ha «incumplido» su promesa de «contar con los mejores y de abrir el Ejecutivo a la sociedad».
En este sentido, para el portavoz socialista, se hace evidente que la «regeneración democrática no es una prioridad» para el PP, e indica que con los nombramientos se hace «caso omiso a las incompatibilidades, lo que nos obliga a lamentar que, como sospechábamos, el concepto de ética esgrimida por Níñez Feijóo haya caducado el pasado 1 de marzo».