Comienza una nueva etapa en la Xunta de Galicia. Y hay que esperar que sea fructífera, importante, buena para los gallegos singularmente atacados por una crisis cada vez más notable, cada vez más espantosa.
Núñez Feijoo ha formado gobierno. Y todo parece indicar que este es un gobierno de perfil bajo, si nos atenemos a lo nada rimbombante de los nombres de sus integrantes, lo que no quiere decir que no sean gentes preparadas, capaces y eficaces. De ellos cabe esperar esto y en razón a ello cabe sostener la esperanza de un futuro mejor. Pero no es un gobierno mediático, de esos de nombres llamativos, de personajes conocidos -que los hay en la órbita del centro-derecha al que toca ahora gobernar-.
Por las razones que fueren, Feijoo ha optado por quienes ya conocen ahora ustedes a través de las informaciones que les acompañamos en este domingo. El sabrá bien lo que hace que ya es mayor y experimentado para ello. O al menos es lo que se supone.
Nos movemos pues en el plano de la incerteza, del a ver qué va a pasar aquí. Pero hay que moverse también en el necesario plano de la confianza que hay que dar a los que entran a formar parte de un gobierno, para que se asienten, para que tengan el tiempo necesario para poder dar luego lo mejor de si.
No es un momento fácil para Galicia, ni mucho menos. Pero hay que sostener la esperanza.
Si no anidan con el paso del tiempo en Feijoo y quienes le rodean más cerca, ciertos ticks que lleven al engreimiento, a la falta de un respeto por todos y no solo por los poderosos... el suyo puede ser un gobierno que funcione cosa que buena falta le hará a Galicia.
Demos tiempo pues, aguardemos para emitir opiniones y deseemos que acierten porque este nuestro país lo necesita y mucho.
Núñez Feijoo ha formado gobierno. Y todo parece indicar que este es un gobierno de perfil bajo, si nos atenemos a lo nada rimbombante de los nombres de sus integrantes, lo que no quiere decir que no sean gentes preparadas, capaces y eficaces. De ellos cabe esperar esto y en razón a ello cabe sostener la esperanza de un futuro mejor. Pero no es un gobierno mediático, de esos de nombres llamativos, de personajes conocidos -que los hay en la órbita del centro-derecha al que toca ahora gobernar-.
Por las razones que fueren, Feijoo ha optado por quienes ya conocen ahora ustedes a través de las informaciones que les acompañamos en este domingo. El sabrá bien lo que hace que ya es mayor y experimentado para ello. O al menos es lo que se supone.
Nos movemos pues en el plano de la incerteza, del a ver qué va a pasar aquí. Pero hay que moverse también en el necesario plano de la confianza que hay que dar a los que entran a formar parte de un gobierno, para que se asienten, para que tengan el tiempo necesario para poder dar luego lo mejor de si.
No es un momento fácil para Galicia, ni mucho menos. Pero hay que sostener la esperanza.
Si no anidan con el paso del tiempo en Feijoo y quienes le rodean más cerca, ciertos ticks que lleven al engreimiento, a la falta de un respeto por todos y no solo por los poderosos... el suyo puede ser un gobierno que funcione cosa que buena falta le hará a Galicia.
Demos tiempo pues, aguardemos para emitir opiniones y deseemos que acierten porque este nuestro país lo necesita y mucho.
XAVIER BOSCH